Tras una larga sequía, no he tenido más remedio que abandonar mi letargo bloguero. El caso es que el pasado lunes 23 de marzo se publicó en el BOE el Real Decreto Ley para la reforma urgente (¡qué dramatismo! ¿Preelectoral?) del Sistema de Formación Profesional para el empleo. Tras dos años de negociaciones, el nuevo modelo de formación para el empleo, ha suavizado considerablemente la intención expresada inicialmente por el gobierno de apartar a las organizaciones empresariales y sindicales de la impartición de la formación. Si bien parece que el nuevo modelo hace perder cierta influencia a dichas entidades, el hecho de que no haya habido demasiado alboroto me lleva a pensar que tampoco va a ser para tanto. Habrá que esperar al desarrollo reglamentario de este Decreto Ley para calibrar con exactitud la magnitud del cambio.
Tras eliminarse los convenios que garantizaban a los agentes sociales su subvención en el modelo anterior, en el nuevo modelo, se les ha otorgado un papel protagonista en el diseño estratégico de la formación, mediante la realización de trabajos de prospección de las necesidades formativas tanto de las empresas como de los trabajadores. Se trata con ello de desarrollar un sistema eficiente de observación y prospección del mercado de trabajo, basado en la coordinación de todos los actores que puedan aportar su conocimiento al sistema. Si quieres acceder al documento original en el BOE pincha en la imagen







